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Eat your stress away

Posted by Attencion a Cliente on
Eat your stress away

¿La comida quita el estrés?

     ¿Alguna vez te has dado un atracón de comida después de que algo te haya hecho sentir mal? Probablemente sea el estrés... y le ocurre a la mayoría de la gente. Es completamente normal y común, así que no te sientas culpable si alguna vez lo haces. Deja que te explique por qué ocurre y cómo podemos ayudarnos a nosotros mismos. Como siempre habrá estrés en nuestras vidas, y tenemos que afrontarlo. Hay tres tipos principales, el agudo (un acontecimiento breve como no encontrar un estacionamiento), el episódico agudo (acontecimientos frecuentes como plazos de entrega en el trabajo), y el estrés crónico (algo persistente como el abuso de cualquier tipo o un entorno conflictivo). 

     El estrés hace que nuestro cerebro libere adrenalina, si no parece calmarse, entonces libera cortisol que aumenta el uso de glucosa en nuestro cuerpo para producir energía. Apaga algunas otras respuestas como la reproducción, la digestión y el crecimiento. Esta elevación constante de las hormonas confunde a nuestro cuerpo y puede conducir a problemas de salud como problemas digestivos, aumento de peso, presión arterial elevada, enfermedades del corazón, problemas del sistema inmunológico, afecciones de la piel, dolor muscular, insomnio, infertilidad, ansiedad y depresión. El estrés exige a nuestro cuerpo más oxígeno, energía y nutrientes, y cuando nuestro cerebro está aturdido por otras prioridades, podemos recurrir a alimentos con muchas calorías y pocos nutrientes, que requieren menos preparación y pensamiento, o incluso podemos olvidarnos de comer. Dado que el estrés interrumpe el sueño, es posible que se sienta la necesidad de un estímulo durante el día, recurriendo a snacks altos en calorías o a bebidas azucaradas, lo que lleva a un aumento de peso. 

     Una dieta saludable proporciona los nutrientes necesarios para hacer frente a los acontecimientos estresantes. Los alimentos con grasas omega-3 y las verduras, pueden ayudar a regular los niveles de cortisol. Si tienes una agenda muy ocupada o espontánea, puedes probar a preparar la comida en una sola sentada y guardarla en un recipiente en el refrigerador para los días siguientes, de modo que no tengas que preocuparte por cocinar. Escúchame: ¡¡¡Comida consciente!!! Consiste en respirar profundamente, elegir bien los alimentos, prestar atención a lo que se come y masticar despacio y a fondo. Esto puede ayudarnos a darnos cuenta de cuándo estamos comiendo porque realmente tenemos hambre y es una necesidad física, más que psicológica. Hacer ejercicio puede ayudar mucho, no sólo tienes algo en lo que centrar tu estrés, sino que aumenta el ritmo cardíaco y llega más oxígeno al cuerpo. La meditación y el asesoramiento son formas increíbles de lidiar con el estrés. Al igual que practicar un equilibrio entre la vida laboral y la personal, tomarse tiempo para uno mismo y aprender a escucharse. Algunos días no podemos seguir adelante y necesitamos tiempo para nosotros mismos... Esto aumenta la productividad y disminuye las posibilidades de agotamiento. No puedo empezar a contar la cantidad de veces que me he sentido cansada y he decidido seguir por estrés, y no sólo rindo mal sino que me quemo. Lo cual no me parece nada inteligente, si literalmente te tomas una hora al día o un poco más para centrarte en ti mismo y luego vuelves a hacerlo, te sentirás 10 millones de veces mejor. Programa actividades divertidas al menos una vez a la semana, ya sea leer, ver a los amigos, ir a comer, recibir un masaje, hacer un hike, cocinar, ir a la playa, cualquier cosa en realidad. Puede que esté loca, pero a mí me encanta poner podcasts y limpiar mi casa, te sientes realizada y, en cierto modo, tienes a alguien que te hace compañía y te entretiene. Un consejo es utilizar los podcasts para concentrarse en actividades sin sentido como limpiar, cocinar, ducharse, etc. Haz una rutina antes de acostarte, baja el ritmo 30 minutos antes de dormir para mejorar tu calidad de sueño. Recuerda que todo pasa, y que todo es por algo.

Does food help with stress?

     Ever find yourself binge-eating after a certain event triggered some feelings? Well, it’s probably stress…and it happens to most people. It is completely normal and common, so don’t feel guilty if you ever do it. Let me explain why it happens, and how we can help ourselves instead. Since there will always be stress in our lives, and we have to cope with it. There are three main types, acute (a brief event like not finding parking space), acute episodic (frequent events like work deadlines), and chronic stress (something persistent like abuse or conflict environment). 

     Stress makes our brain release adrenaline, if we don’t seem to calm down, it then releases cortisol which increases the use of glucose on our body to produce energy. It turns off some other responses like reproduction, digestion, and growth. This constant elevation in hormones literally confuses our bodies and can lead to health problems like digestive issues, weight gain, elevated blood pressure, heart disease, immune system problems, skin conditions, muscle pain, insomnia, infertility, anxiety, and depression. Stress demands our bodies for more oxygen, energy, and nutrients, and when our brain is scrambled with other priorities, we might succumb to high calorie, low nutrient foods, that require less prep and thought, you may even forget to eat at all. Since stress disrupts your sleep, you may feel in need of a boost during the day, recurring to high calorie snacks, or sugary drinks, leading to weight gain. 

     A healthy diet provides the nutrients to cope with stressful events. Foods with omega-3 fats and vegetables, may help regulate cortisol levels. If you have a busy or spontaneous schedule, you can try meal prepping, so you can prepare a lot of food on one sitting, and put it in a container in your fridge for the next couple days, so you don’t have to worry about cooking. Hear me out on this one; mindful eating!!! This consists of taking deep breaths, make thoughtful food choices, paying attention to what you’re eating, and chewing slowly and thoroughly. This can help us realize when we are eating because we are actually hungry and it is a physical need, rather than a psychological one. Exercising can help a whole lot, not only do you have something to focus your stress on, but it increases heart rate and more oxygen reaches the body. Meditation and counselling are amazing ways to deal with stress. Such as practicing a work-life balance, takes time for yourself and learn to listen to yourself. Somedays we just can’t go on any more, and we need time for ourselves everyone…this increases productivity and decreases your chances fo getting burnout. I can’t begin to count the amount of times I’ve felt tired and decided to keep going out of stress, and not only do I perform poorly but I get burnout. Which I find not smart at all, if you literally take an hour a day or a bit more to focus on yourself and then get back to it, you will feel 10 million times better. Schedule fun activities at least once a week, whether it’s reading, see friends, go our for lunch, getting a massage, hiking, cooking, going to the beach, anything really. I might be crazy but I love to put podcasts on and clean my house you feel accomplished and in a way, you have someone to keep you company and entertained. A tip is using podcasts to focus on mindless activities such as cleaning, cooking, showering, etc. Make a routine before bed, slow down 30 minutes before you sleep to improve your quality of sleep. Remember everything passes, and it is all for a reason.

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